Los KPIs ayudan a medir resultados y tomar decisiones, pero sin comunicación, apoyo y liderazgo, ningún indicador garantiza alcanzar los objetivos.
Inicia el mes y KPIs (Key Performance Indicators) significa poner manos a la obra desde ¡ya! Los indicadores clave de desempeño y medidores del rendimiento de los planes de todos los equipos se ponen en marcha para poder llegar al objetivo.
Así, la comunicación entre áreas debe estar como la voz de un coro: en unísono, para alcanzar la meta e ir tomando decisiones basadas en datos claros sobre cómo va el rendimiento de los proyectos en un tiempo determinado, o el avance del equipo, considerando si es nuevo, su experiencia, condiciones internas o externas del mercado, etcétera.
Si bien los indicadores nos guían, no debemos olvidar que nuestro capital humano requiere guía y respaldo. Es decir, puedo tener al mejor en análisis financiero, tecnología, desarrollo o ventas, pero si no brindo las herramientas necesarias para su desarrollo, es como poner en el mar a un lobo o a un tiburón en el aire. ¿Así quieres que logre el objetivo?
¿Cuántas veces nos ha pasado que nos capacitan, pero no aplican lo que mencionan en el día a día?
El conocimiento del sistema interno o de los procesos necesarios que se deben operar es uno de los puntos importantes, así como el diagrama de escalamientos. Cada miembro de la organización es relevante, por lo que, si todos sumamos al contestar a tiempo una duda, un mail o una llamada, se reducirían muchos tiempos de respuesta.
Asimismo, si se realiza algún proceso, debe llevarse a cabo como el deber ser indica, una vez comunicado y puesto en práctica en todas sus situaciones o, al menos, en las más relevantes.
Porque si me piden algo de hoy para ayer, estamos apagando fuegos. Y si bien el equipo puede cumplir, hacerlo siempre desgasta, y el desempeño también se resiente si no hay reconocimiento o apoyo para nuevas oportunidades dentro de la organización.
Debemos tener en cuenta la zona que se cubre, el tipo de negocios, la distancia, condiciones político-sociales, cambios en la economía e incluso puntos clave internos de la organización. También, si hay socios comerciales, cambios de liderazgo o de equipos técnicos o humanos que influyen directa o indirectamente. A esto se suman factores como incapacidades o vacaciones.
Sí, estos últimos parecen molestar en ocasiones a las organizaciones. ¿Cómo se les ocurre enfermarse o querer vacaciones si no llegamos al objetivo?
¿Les ha pasado?
Aquí hay un reto más como líder, ya que puede haber quien abuse de un gerente flexible, claro, pero… no siempre.
Evaluar otros indicadores también vale la pena para el crecimiento de las organizaciones, del ser humano y de sus relaciones en el medio laboral y personal.
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Karla Paola Padrón Govea
Especialista en Asesoría Financiera y Comunicación Estratégica Licenciada en Comunicación por la FES Acatlán, especialidad Comunicación Organizacional. Cuenta con una Maestría en Dirección y Administración de Empresas por La Universidad Internacional de la Rioja UNIR. Se ha desarrollado en diferentes áreas desde actividades docentes, de capacitación, entrenamiento en ventas, estudios de investigación de mercados y liderazgo. Actualmente es especialista en Asesoría Financiera y Comunicación Estratégica.y recibe contenido exclusivo


