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El auge de las prohibiciones de salida y los secuestros de empresarios en China

Los ejecutivos que hacen negocios en China pueden ser detenidos cuando surge un conflicto. ¿Cómo se pueden preparar las empresas para afrontar esto?

Jack Wroldsen y Chris Carr 02 Feb 2024

Las entidades extranjeras que hacen negocios en China se enfrentan a riesgos cada vez más graves. Además de los riesgos geopolíticos y económicos de alto nivel que hay que tener en cuenta, la creciente incidencia de las prohibiciones de salida. Estas impiden a los ejecutivos extranjeros abandonar esta nación si su empresa se ve envuelta en un litigio, impone un riesgo humano muy individual.

Aunque algunos casos han sido ampliamente difundidos por los medios de comunicación, muchas empresas se enfrentan a la realidad de las prohibiciones de salida.Por ejemplo, la prohibición de salida impuesta a un ejecutivo de Singapur de Mintz Group y la detención de cinco de sus empleados chinos.

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Incluso, la detención de dos empresarios canadienses en represalia por los cargos de fraude presentados en Estados Unidos contra un ejecutivo de Huawei en Canadá.

Este riesgo va en aumento y es poco probable que disminuya pronto. Pocas cosas en el curso ordinario de los negocios son más perturbadoras que la detención de ejecutivos o empleados de una empresa en el extranjero. Las empresas que operan en China deben prepararse con antelación para estos posibles escenarios.

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¿Cómo surgen las prohibiciones de salida y los secuestros empresariales?

Las prohibiciones de salida pueden surgir tanto de disputas comerciales civiles como de enredos legales más serios. Las recientes enmiendas a la ley china de contraespionaje, que incluyen prohibiciones de posesión de documentos o datos relacionados con la seguridad nacional, podrían abarcar fácilmente las actividades empresariales cotidianas en cualquier sector.

Esto expone a los ejecutivos extranjeros a un mayor riesgo de detención. El Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió recientemente de que el gobierno chino:

“Aplica arbitrariamente las leyes locales, incluida la emisión de prohibiciones de salida a ciudadanos estadounidenses y de otros países. Esto sin un proceso justo y transparente conforme a la ley”.

Las personas sujetas a una prohibición de salida por motivos profesionales no suelen recibir ningún aviso previo antes de que se les impida embarcar en el aeropuerto. Se suele interrogar a la persona, pero no se le da información sobre el motivo de la prohibición de salida ni sobre cómo impugnarla.

Las prohibiciones de salida en caso de litigio comercial suelen levantarse sólo después de que el extranjero acceda a las exigencias de su contraparte china.

Incluso si el extranjero está dispuesto a invertir tiempo y dinero para llevar el caso ante los tribunales mientras permanece atrapado en China. Es poco probable que un tribunal chino falle a favor de la parte extranjera.

Ejemplos sobre secuestros y prohibiciones de salida a empresarios

Pensemos en Henry Cai, un chino que se trasladó a California con su mujer en los años ochenta y se nacionalizó estadounidense. En 2012, Cai invirtió en una startup tecnológica china con una participación del 8 por ciento y fue director de la empresa.

Unos años más tarde, cuando la startup se enfrentó a problemas de liquidez y dejó de pagar un préstamo, Cai viajó a China en múltiples ocasiones para hacer frente a la situación.

En 2017, Cai fue detenido en el aeropuerto y se le negó la salida de China, momento en el que se dio cuenta de que había sido implicado en una demanda presentada contra la empresa por sus acreedores.

Seis años después, sigue atrapado en China, incapaz de pagar los millones de dólares exigidos para levantar la prohibición de salida. El coste humano, emocional y financiero es elevado, tanto para él en China como para su esposa y sus dos hijos en California.

Otro ejemplo es el de Brian Horowitz, empresario californiano que compró batidoras de gas a un fabricante chino. Tras una disputa contractual porque las licuadoras no cumplían las normas de calidad del aire de California, Horowitz viajó a China para reunirse con el proveedor.

Cuando intentó regresar a su país, fue retenido en el aeropuerto de Shanghai; el proveedor había presentado una demanda contractual contra su empresa, y el tribunal había impuesto una prohibición de salida sin que Horowitz lo supiera. Al cabo de dos semanas, su esposa transfirió 250 mil dólares al proveedor chino para que su marido pudiera regresar a casa.

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Sí, en China se secuestran a rehenes comerciales

Aunque las prohibiciones de salida en caso de conflictos comerciales son legales en China. Los ejecutivos extranjeros también corren el riesgo de ser víctimas de situaciones ilegales de rehenes comerciales.

En estos casos, pueden ser confinados en una habitación de hotel o en instalaciones de la empresa, como una oficina o una fábrica. La toma de rehenes comerciales se castiga con penas de hasta tres años de prisión. Aunque en la práctica, las fuerzas de seguridad chinas suelen negarse a intervenir en estas situaciones a menos que se produzca violencia.

Ejemplos de tomar de rehenes comerciales

En un caso, una alta ejecutiva de una empresa de joyería estadounidense viajó a China. Esto para discutir una disputa con un fabricante sobre un pedido de productos y un pago de 650 mil dólares.

Cuando la ejecutiva entró en las instalaciones del fabricante, le confiscaron el bolso y el pasaporte. La llevaron a su hotel y fue vigilada por empleados del fabricante durante cinco días. Escapó con la ayuda de un abogado que hablaba chino con fluidez y que viajó a China. La ayudó a eludir a los guardias y la llevó a la embajada.

Otro caso ocurrió cuando una empresa estadounidense envió a dos ejecutivos de nivel medio a visitar una fábrica china que producía bienes para ella.

La compañía ya había pagado al fabricante, pero sus ejecutivos se enteraron de que los trabajadores de la fábrica se negaban a entregar los productos. Esto es porque llevaban meses sin cobrar sus salarios.

Los trabajadores encerraron a los ejecutivos en la fábrica y exigieron un pago por su liberación. Para liberar a los rehenes y obtener las mercancías, la empresa estadounidense tuvo que pagar tanto a la empresa fabricante como a los trabajadores.

¿Es posible resolver la toma de rehenes en China?

Las situaciones de toma de rehenes comerciales suelen resolverse en días o semanas. Mientras que las prohibiciones de salida pueden no levantarse hasta pasados meses o años.

Ninguna de las dos situaciones es objeto de seguimiento oficial, y los empresarios suelen mantener la confidencialidad de sus predicamentos.

No obstante, basándonos en datos de los gobiernos de seis países (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Australia), hemos documentado más de 100 prohibiciones de salida de empresas. Además de situaciones de secuestro comercial en aproximadamente la última década.

Es probable que se trate de una cifra significativamente inferior a la real, dado que la documentación gubernamental sobre este fenómeno no es exhaustiva.

Adopta un enfoque polifacético para prepararse para lo peor

El carácter sumamente personal y la dinámica geopolítica de estas situaciones las hacen especialmente difíciles de planificar y resolver. ¿Cuánto debes pagar para liberar a tu colega (o a ti mismo) de ser rehén?

¿Cómo hablar con el cónyuge de un empleado o empleada sobre las razones de la detención de su compañero? ¿Forma parte de su trabajo colaborar con los medios de comunicación para ejercer presión política a fin de liberar a un empleado?

Para prepararse ante una situación así, es fundamental que los directivos reconozcan el riesgo de que esto les ocurra en China. Además de informarse mejor al respecto, por ejemplo estableciendo un diálogo con otras personas que lo hayan vivido.

También deben desarrollar y mantener relaciones de confianza con los funcionarios consulares estadounidenses en el extranjero. También con los funcionarios chinos y los jefes de policía de las ciudades en las que opera la empresa.

Además, de los líderes del gobierno federal y estatal en Estados Unidos, los medios de comunicación locales y nacionales, y los grupos sectoriales pertinentes. Por ejemplo, el Consejo Empresarial Estados Unidos-China.

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Formar un equipo de crisis para enfrentarse a China, otro elemento importante

Las empresas deben formar previamente un equipo de crisis y desarrollar un plan de acción que asigne responsabilidades específicas a los empleados. Tanto en China como en su país de origen.

Este plan debe incluir comunicaciones externas, como el uso de las redes sociales para llamar la atención sobre la difícil situación de los empleados atrapados.

Y una empresa debe consultar con su aseguradora de negocios para averiguar si dispone de alguna cobertura pertinente para mitigar el impacto financiero.

Los ejecutivos en China también deben prestar mucha atención a las cuentas por pagar, las obligaciones contractuales y el tono de las relaciones comerciales. Deben intentar anticiparse a los problemas antes de que surjan y estar especialmente atentos a las deudas pendientes. Pero, por la razón que sea, aún no se ha pagado en su totalidad.

¿Qué hacer cuando arranca un conflicto de este tipo?

Ante la sospecha que se ha iniciado un pleito con una entidad china, las empresas deben evitar que sus empleados vayan. Si el viaje es inevitable, los colaboradores deben mantenerse en comunicación frecuente para que otros conozcan su paradero y horarios, y deben evitar viajar solos.

Si surgió una disputa pero aún no se materializa un pleito, y los empleados deben viajar a China, considera demandar preventivamente en Estados Unidos.

Esto suponiendo que un tribunal estadounidense tenga jurisdicción sobre la empresa china. Por ejemplo, si la empresa estadounidense alega el incumplimiento de un contrato ante un tribunal estadounidense, el empleado debe llevar consigo la documentación de la demanda estadounidense, traducida al chino, mientras se encuentre en el extranjero.

Los líderes frente a la toma de un colaborador en China

Los líderes también deben estar preparados para apoyar y ayudar a los empleados y a sus familias. Un equipo de crisis debe tener un plan para comunicarse de forma honesta y sensible con los colaboradores atrapados en el extranjero y con sus familias.

Demuestra que te preocupa. Sé transparente y sincero. Estas situaciones son emocionalmente agotadoras, desorientadoras y aterradoras; también son oportunidades para crear confianza, solidaridad y una cultura de la atención. Se trata más de las personas que del dinero.

Por supuesto, es importante mantener el compromiso de ayudar a los empleados afectados y a sus familias de forma tangible. Organiza la entrega de paquetes de asistencia personalizados a las familias afectadas. Visita sus hogares y reúnete cara a cara con ellos.

Cuando sea posible, envía también paquetes de asistencia a los empleados atrapados en el extranjero y facilita las llamadas con sus familiares.

Escenarios como las prohibiciones de salida y las situaciones de rehenes comerciales son cuestiones de derechos humanos y geopolíticas que también son retos empresariales intensamente personales. Los líderes empresariales hacen bien en prepararse para estos retos desarrollando un enfoque estratégico global.


SOBRE LOS AUTORES

Jack Wroldsen es profesor adjunto de Derecho Mercantil y Política Pública en el Orfalea College of Business de Cal Poly, San Luis Obispo, California. Fue becario del NSEP en Chile y también estudió y trabajó en Argentina y México. Chris Carr es profesor de Derecho Mercantil y Política Pública en la Orfalea College of Business de Cal Poly, San Luis Obispo, California. También ha recibido cuatro becas Fulbright (Italia, Túnez, Pakistán y Mongolia).