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La clave para crear empresas más humanas

Las empresas más humanas obtienen los beneficios de un personal comprometido y de una base de clientes satisfecha.

Por Ashley Bittner y Brigette Lau


Mit Sloan 18 Jun 2021
La clave para crear empresas más humanas

Las consecuencias económicas del COVID-19 y otros eventos sociales del año pasado se han agravado y arrojaron luz sobre las graves desigualdades existentes en la fuerza laboral de Estados Unidos (y el resto del mundo). Una de ellas es que a muchas empresas les hace falta ser más humanas.

Aproximadamente, la mitad de los estadounidenses tienen poco o ningún ahorro, y millones se han enfrentado a una devastación financiera debido a que las tasas de desempleo y hambre se dispararon durante la crisis. Trabajadores de grupos minoritarios se han visto afectados de manera desproporcionada por la llamada “recesión más desigual en la historia moderna de Estados Unidos“.

A pesar de la recesión económica, el mercado de valores se ha disparado. Está claro que hay una profunda desconexión aquí; los parámetros para medir la salud financiera de una corporación suelen ignorar a las personas que la mantienen a flote. En resumen, el entorno empresarial actual no está centrado en el factor humano.

En cierto sentido, 2020 sirvió como la prueba definitiva a una promesa hecha por los CEO de Business Roundtable en agosto de 2019. En el anuncio tan publicitado, los directores ejecutivos de las empresas más grandes del mundo destacaron la necesidad de alejarse de la supremacía de los accionistas. El propósito de una organización, prometieron, sería servir a todas las partes interesadas, incluidos los empleados, los clientes y las comunidades. Pero en septiembre de 2020, después de meses de cierres y protestas por la injusticia racial, inducidos por la pandemia, un estudio descubrió que las empresas no estaban cumpliendo esta promesa del capitalismo de “las partes interesadas”.

Después de haber trabajado durante años en juntas directivas y como socias de inversión en empresas de capital de riesgo en Silicon Valley, hemos escuchado términos como “estar centrado en el factor humano” por parte de varios empresarios.

Muchos líderes señalan que el elemento más importante en la construcción de una empresa son las personas que trabajan allí; también hacen hincapié en cuánto quieren ayudar a los clientes y retribuir a las comunidades.

Pero a menudo, las presiones de erigir un negocio se interponen en ese camino de buenos deseos. Ciertas compañías se obsesionan con las ganancias a corto plazo a expensas de su misión, y de retener empleados satisfechos y comprometidos.

También hemos visto que cuando los emprendedores toman las medidas adecuadas para desarrollar negocios más humanos, logran un éxito mayor y más duradero.

Se vuelven mucho más expertos en la gestión de equipos, así como en atraer y retener una red diversa de empleados innovadores y creativos. Estas empresas, a su vez, se vuelven más ágiles y pueden adaptarse al cambio manteniendo sus misiones y su gente al frente y en el centro de sus intereses.

Para que las empresas emprendan este camino, el primer paso es aclarar cómo sería una empresa más humana.

Centrarse en el factor humano

No existe un conjunto único de criterios para determinar si una empresa es humana o no. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos afirma que el modelo empresarial centrado en el factor humano “combina, en un nivel igual de importancia, la búsqueda de ganancias con la sostenibilidad social y ambiental”, e incluye los conceptos de “trabajo decente”, integridad, sostenibilidad ambiental y otros.

En una investigación realizada el año pasado, Accenture aseguró que era necesario centrarse en el factor humano para que los líderes añadan “una lente empática a la estrategia, con el fin de entender los deseos y necesidades de las personas”, específicamente aquellas que experimentan y crean el producto o servicio.

Si bien estas descripciones ofrecen una guía útil, se necesitan parámetros más claros para ayudar a las empresas a seguir en la dirección correcta. Creemos que hay tres pilares clave para ser una organización humana y los tres deben ser prioritarios en las funciones diarias de esta.

Mejorar la sociedad con propósito. Ya sea que una empresa sea B2B o B2C, el objetivo central debe ser satisfacer una necesidad de las personas, no sólo ganar dinero (como hacer que la gente se haga adicta a una nueva app). Por ejemplo, una empresa a la que estamos apoyando ayuda a las poblaciones subrepresentadas y a los desempleados, en zonas rurales de EE. UU. y de América Central, a desarrollar habilidades técnicas y descubrir oportunidades laborales en la manufactura.

Crear trabajos del futuro. En los próximos años, se espera que millones de personas pierdan sus empleos actuales debido a las nuevas tecnologías, se calcula que hasta 36 millones. La pandemia de COVID-19 ha acelerado ese proceso, pues la IA reemplaza a los trabajadores a un ritmo más rápido que nunca. Una compañía humana generará empleos que los robots, la IA o el aprendizaje automatizado no puedan realizar en un futuro previsible; es decir, tendrán que crear puestos para que la gente utilice habilidades exclusivamente humanas, como creatividad, comunicación y empatía.

En una de nuestras inversiones, el negocio procura contratar personas para que los clientes despierten su potencial humano mediante el desarrollo de estas habilidades. Esta startup necesitará personas reales que sirvan como guías, y maestros para los clientes en los años y décadas venideros.

Gestionar una cultura centrada en el factor humano. Para atraer y retener empleados e impulsar la máxima productividad, las empresas deben atender la seguridad psicológica, fomentar una amplia gama de antecedentes y perspectivas y crear oportunidades para que los empleados se sientan comprometidos y escuchados. Algunas de las empresas con las que estamos trabajando, por ejemplo, brindan orientación, capacitación y comentarios personalizados a todo el personal para ayudarlos a establecer y alcanzar sus propias metas profesionales. Estas empresas también alientan a los trabajadores a hablar cuando desean cuestionar las normas o reportar problemas.

Cuando todos estos elementos funcionan, vienen las recompensas. Los lugares de trabajo que prioricen a su capital humano ven muchos beneficios: mayor crecimiento organizacional y ganancias, empleados comprometidos y clientes más satisfechos. Pero se necesita un esfuerzo diario para mantener el enfoque en las personas; incluso, los líderes con las mejores intenciones pueden dejar que estos esfuerzos se desvanezcan conforme aumentan las presiones corporativas.

Es por eso que los inversores pueden jugar un papel especialmente crucial. En lugar de dar un paso atrás y esperar a que lleguen los informes financieros trimestrales, los inversores deberían trabajar para promover prácticas más humanas. Al establecer expectativas claras y tener una comunicación directa con los empleados en todos los niveles, los inversores pueden recorrer un largo camino para asegurar que la empresa siga en la dirección correcta, con las personas en primer lugar.

Acerca de las autoras

Ashley Bittner y Brigette Lau son socias fundadoras de Firework Ventures (@fireworkvc).

Artículo traducido por Elvira Rosales Abundiz, a partir de: https://sloanreview.mit.edu/article/the-key-to-growing-human-centered-businesses/?og=Home+Editors+Picks

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