La IA impulsa la hiperpersonalización de portafolios de inversión. Permite adaptar estrategias a metas, emociones y contexto de cada persona, dejando atrás soluciones genéricas.
En muchos sectores aún se habla de la Inteligencia Artificial como una promesa a futuro; sin embargo, en el mundo de las inversiones ya es una herramienta del presente. Las soluciones impulsadas por IA forman parte de la operación cotidiana y nos permiten comprender, en tiempo real y con una velocidad sin precedentes, las metas, motivaciones y necesidades de quienes invierten.
Antes era común agrupar a los inversionistas en grandes categorías según su perfil de riesgo, edad y objetivos, para ofrecerles soluciones de inversión pensadas en el segmento en el que se encontraban; ahora la IA ha permitido sofisticar este proceso para poder ofrecer productos, asesoría y, en general, toda una experiencia hiperpersonalizada y única.
MIT SMR México se financia mediante anuncios y sociosAsí, si un inversionista tiene un historial de reacciones emocionales ante la volatilidad de los mercados, con ayuda de la IA se pueden priorizar activos que reduzcan los riesgos en momentos de tensión, sin sacrificar el potencial de crecimiento a largo plazo.
También permite identificar patrones que se repiten, para que el asesor diseñe intervenciones preventivas más oportunas, explicaciones didácticas y revisiones programadas que reduzcan la influencia de la aversión emocional en las decisiones.
Cuando las inversiones en IA dan resultados en marketing
Ya no se trata de ajustar el perfil del inversionista a portafolios preexistentes, ahora se cuenta con un proceso dinámico que evoluciona a la par del inversionista y se va adaptando conforme se transforma su contexto.
Asimismo, se consideran variables muy individuales alineadas a necesidades específicas al momento de desarrollar o ajustar un portafolio de inversión.
La hiperpersonalización en las inversiones se ve reflejada cuando se adapta a las necesidades particulares de cada persona.
La información que busca un inversionista de 30 años y que probablemente está comenzando a construir capital, no será la misma que identifique un inversionista de 50 años que busca proteger su capital y está pensando en su retiro.
Con la IA cada clic se convierte en una señal que nos da visibilidad de lo que le interesa a cada persona, y nos permite usar la tecnología como el mejor aliado de la experiencia humana.
Datos de McKinsey muestran que las soluciones de IA enfocadas en mejorar los servicios, pueden elevar la satisfacción de los usuarios en un 15 – 20 por ciento, mientras que los ingresos de las empresas pueden incrementar entre un 5 y 8 por ciento.
Bajo estas proyecciones descansa una serie de procesos que atraviesan varios aspectos de una organización, como la integración de IA que no solo ha servido para optimizar los portafolios de inversión, también ha funcionado en procesos internos que impulsan la productividad y en iniciativas encaminadas a potenciar a nuestros expertos en asesoría financiera.
Conforme evolucionan las posibilidades que brindan los modelos basados en IA, las soluciones de inversión serán cada vez más personalizadas, y se alejarán de las soluciones genéricas, ya que el objetivo final es que más personas descubran el potencial que las inversiones tienen para ayudarles a alcanzar sus metas financieras.
Alejandro Correa es VP de Data & AI en GBM