El diagrama de Venn en que EE.UU. se hace «de la vista gorda» con empresarios corruptos, la ley minera de México deja mucho que desear, y ambos están renegociando el TEMEC y acuerdos sobre minerales críticos coincide en un punto que puede ser una tormenta perfecta de corrupción.
Poco se habla de esto —bien raro, si es un tema supersexi y taquillero— pero el T-MEC no solo es un tratado de comercio, sino que también trae (¿o «traía»?) torta bajo el brazo; en especial en lo que tiene que ver con anticorrupción.
El capítulo 27 del T-MEC —completito— se dedica a anticorrupción. Dice muchas cosas, todas —obvio— interesantísimas pero el titular es que le «aprieta las tuercas» a la forma en que México (principalmente) combate la corrupción.
En el tratado México le promete a sus socios que hará lo que tenga que hacer para que en nuestro país sea ilegal pagar/cobrar sobornos a cambio de contratos (ya es); que hará juicios penales a empresas cuando cometan actos de corrupción (ya puede) y cuando no puedan prevenirlos antes de que sucedan (ya puede) y hasta cuando la contabilidad no refleje, literalmente, «pago de un soborno» (esto sí es nuevo); y que se van a crear mecanismos legales para proteger (y, tal vez, hasta recompensar) a quienes denuncien la corrupción.
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Si todo esto le suena medio conocido es porque ya muchos países aplican estas medidas y —en teoría— México ya está en camino a aplicarlas. Entonces, ¿qué cambió? Pues muy mucho, y para muy mal, en mi opinión.
Justo en estas fechas cumplimos un añito desde que el gobierno de EE.UU. declaró —con palabras mucho más elegantes que éstas— que un ratito iba a dejar de aplicar su ley antisoborno porque opina que es injusto que sus empresarios no puedan salir a otros países a conseguirse contratos usando sobornos. No digo que otros países no lo permitan; no soy tan ingenuo.
Pero sí que digo que dos corruptos corrompiendo no «nivelan» el campo, sino que lo hunden. Además, no quiero ser yo el correveidile de este cuento, peeeeeero EE.UU. firmó un papel muy importante en el que prometió solemnemente juzgar a los corruptos sin importar si ello afectaba sus intereses económicos nacionales. Será el sereno, pero la realidad es que hoy, para que sus empresarios no se queden sin hacer negocio, la administración Trump se hace de la vista gorda.
A esto conviene agregar otra consideración; el acuerdo sobre minerales críticos que está fresquecito y recién salido del horno. En este documento —que todavía no es tratado, tratado, pero ya merito— México y EE.UU. se prometen ir de la mano en la extracción y comercio de minerales esenciales para equipos tecnológicos. Esto no suena mal visto por encimita; los problemas empiezan cuando uno recuerda que la industria extractiva ha estado metida hasta la nariz en escándalos de corrupción gigantescos (*tose* Glencore *tose*) y que México estrenó en 2023 una Ley de Minería que —en opinión de organizaciones líderes en el tema— privilegia a las empresas mineras.
¿Ven lo que yo veo? Por un lado, el país que más había juzgado a trasnacionales (incluídas mineras) por salir a hacer triquiñuelas ahora mismo dice «pausa» a castigar a sus corruptos. Por el otro, el país que ha sido escenario de los escándalos de corrupción más decadentes y costosos de la historia (Odebrecht, Walmart, Bridgestone, HP, Tyson, Teva, Vitol, etc.) ahora mismo tiene leyes mineras subóptimas. Y estos dos juntos dicen «se vienen cositas» y se sientan a negociar.
Ojalá que se me haga la boca chicharrón, pero lo dudo; de mí se acuerdan cuando el TMEC renegociado venga con un capítulo anticorrupción guango, si no es que absolutamente ausente.
REFERENCIAS
- Convención antisoborno de la OCDE, artículo 5
2. https://cambiemoslaya.org.mx/
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Director de Streiner, Buró anticorrupción Experto en anticorrupción, antilavado y cumplimiento normativo con experiencia en diversos sectores, es especialista en investigaciones corporativas internacionales y behavioral compliance, el único en México avalado por la International Anti-Corruption Academy. Es director en el Buró Anticorrupción, Streiner; en Diáfano, Laboratorio Latinoamericano Anticorrupción; y en Pares México, además de ser miembro de comités anticorrupción en la Barra Internacional de Abogados, ANADE y COPARMEX.y recibe contenido exclusivo


