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7 razones para aprender a convivir con los robots en la vida laboral

La automatización del empleo es inevitable y las tareas realizadas por máquinas están presentes en casi todas las áreas de trabajo, esto plantea una serie de desafíos para el capital humano.


Mit Sloan 28 Nov 2019
7 razones para aprender a convivir con los robots en la vida laboral

La convivencia profesional entre humanos y máquinas es ya un hecho que cambiará nuestra vida y nuestro trabajo. Aceptarlo y prepararnos para ello nos ayudará a aprovechar las innumerables oportunidades que se presentan en el futuro laboral de cada uno.

Los robots no te quitarán el trabajo. Si tienes un empleo basado en una actividad rutinaria, predecible y sin valor añadido corres peligro de quedarte sin él, pero no será por culpa de las máquinas. Lo que de verdad debe preocuparte es cómo te adaptarás a la convivencia laboral con los robots, porque esto (que se conoce como inteligencia social) es ya una realidad que se impone y que te obligará a una reinvención profesional.

Los expertos creen que, una vez implantado el proceso de robotización, cuando compitamos con las máquinas, la competencia será entre humanos mejor calificados y los que no lo están.

Estas son algunas razones para ver el lado positivo de la convivencia con las máquinas:

1. Reinvención profesional

Los empleos en los que hace falta la intervención humana están a salvo de desaparecer, pero requieren una adaptación y la adquisición de un nuevo paquete de habilidades profesionales que te hagan más competitivo y empleable.

2. Componente humano necesario

Capacidades como la creatividad y la percepción de las emociones son esenciales para la experiencia humana y resultan difíciles de automatizar. Los robots sirven para hacer más eficientes y seguros los procesos, pero las labores vinculadas a las emociones seguirán siendo realizadas por los seres humanos. Los avances de la tecnología no impedirán que las personas sean necesarias para dotar a cada puesto de cierto componente emocional. La capacidad de tomar decisiones autónomas es lo que puede darnos miedo de los robots, aunque tales resoluciones no están basadas en el libre albedrío, ya que están programadas.

3. Los robots ya están involucrados

En este sentido habrá que tener muy en cuenta que, además de la convivencia profesional con robots, éstos tienden a estar asimismo presentes en los procesos de selección, incluida la entrevista de trabajo. Si tenías algún temor acerca de que una máquina puede quitarte el empleo, debes saber que cada vez más robots pueden darte un empleo, participando en tu selección. Los procesos repetitivos y monótonos pueden ser automatizados en una compañía, y la gestión de miles de currículums en cualquier proceso de selección se hace más efectiva con la automatización.

Los algoritmos aprenden de los propios currículums y encajan con los perfiles más buscados, con la oferta y la filosofía de las empresas, y la inteligencia artificial y los robots reclutadores se convierten en herramientas eficaces para la información masiva de experiencias laborales. Además, esta automatización incluye validaciones y chequeos, y es posible incorporar además la gestión del fraude para combatir los inconvenientes que provoca el hecho de que mucha gente siga mintiendo en su currículum.

4. Nuevas oportunidades laborales

No podemos hablar de destrucción de empleo sino de nuevas oportunidades laborales, siempre que sepamos adaptarnos al nuevo escenario profesional. Muchos de los trabajos que quedarán obsoletos no desaparecerán; más bien se redefinirán. La clave es la formación continua y la recalificación, ya que no toda la demanda de empleo será de nuevas tecnologías. En la recalificación exigida habrá que tener en cuenta nuevas aptitudes académicas para cubrir una demanda necesaria.

5.  Cambio en tareas habituales

Los robots no sólo permiten realizar de una forma más económica y eficaz ciertas actividades físicas rutinarias. También pueden llevar a cabo actividades que incluyen capacidades cognitivas que se consideran como “demasiado difíciles de automatizar” con éxito. Entre ellas está sentir emociones, hacer juicios tácitos, o incluso conducir. Según un estudio de McKinsey, menos del 5% de las ocupaciones pueden automatizarse por completo con la tecnología actual, pero cerca de un 60% de las profesiones cambiará hasta cierto punto, y sufrirá una redefinición significativa en lo que se refiere al trabajo y a los procesos comerciales.

6. Concentración en tareas de más valor

En las ocupaciones mejor pagadas, las máquinas pueden aumentar en un alto grado las capacidades humanas, amplificando el valor de la experiencia, porque se incrementa la capacidad de trabajo. Todo esto libera de tareas rutinarias a los profesionales, que pueden centrarse en actividades de mayor valor.

7. Nuevas dinámicas laborales

La inteligencia social, que implica que el trato que tengamos con un robot será más parecido a la manera en la que interactuamos con otras personas, cambia por completo el concepto tradicional de trabajo y la relación laboral tradicional. Implica la existencia de sistemas de recompensa y valoración diferentes y la necesidad de responder a nuevos retos de gestión y organización. También nos enfrenta a conflictos laborales y a formas de trabajar nunca vistos hasta ahora.

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