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Impulsa la economía digital la creación de nuevas fuentes de empleo

Con aplicaciones como la de Cabify, trabajadores “tradicionalmente excluidos” pueden insertarse al mercado laboral. Por ejemplo, gente mayor de 40 años, mujeres o jóvenes.

MIT SMR México 06 Feb 2019

La economía digital, en la que nacen y crecen varios emprendimientos, está cambiando la manera de obtener un salario, coincidieron Juan de Antonio, fundador de Cabify, y Gema Sacristán, directora de Negocios BID Invest.

Al anunciar un préstamo de BID Invest a Cabify por 70 millones de dólares para apoyar modelos de negocio digital, señalaron que la inclusión financiera está ocurriendo fuera de los bancos. Además, las oportunidades laborales no sólo están en los viejos centros de trabajo.

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La tecnología financiera transforma industrias, y eso tiene un impacto en las relaciones laborales, indicó De Antonio, desde Lima, Perú, donde se hizo el anunció del financiamiento.

Formalización del empleo

BID Invest, la institución financiera del sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), otorgó el préstamo a Cabify como parte de su agenda para apoyar proyectos que tengan un impacto en el sector del transporte público y la inclusión social.

Cabify permite, por ejemplo, que los desempleados puedan regresar rápidamente al mercado laboral, “mientras buscan algo más”, indicó Juan de Antonio.

Por otro lado, Gema Sacristán apuntó que el sector laboral tradicional ya no es como hace unos años. La gente no permanece tanto tiempo en la misma empresa, prefiere trabajos flexibles y autónomos –aunque ellos no sean los dueños—, tiempo parcial o ser freelance.

La economía digital proporciona esas posibilidades. Además, “gente tradicionalmente excluida del sistema laboral, como los mayores de 40 años, las mujeres o quienes viven alejados de las ciudades, tienen la oportunidad de tener un salario”, comenta la especialista.

Este tipo de empleos “recupera” a una parte de los trabajadores que de otro modo se irían a la informalidad. “La incidencia de la economía digital llega al sistema de pensiones y de ahorro, también a la pirámide fiscal”, indicó la directora de Negocios BID Invest.

El gran reto: la inclusión financiera

Los emprendimientos digitales ayudan a la inclusión financiera, de acuerdo con Juan de Antonio. Por ejemplo, muchos conductores comienzan con el auto de alguien más y, debido a que en esa empresa hay registros de sus percepciones, más adelante pueden pedir un crédito para comprar un carro.

A nivel global, 69% de la población tiene una cuenta bancaria. Para el caso de América Latina el porcentaje baja a 55, apuntó Gema Sancristán. Sin un historial crediticio es difícil que esas personas puedan acceder a préstamos para iniciar un negocio, comprar una casa o cualquier otra cosa.

Esa es otra ventaja de las plataformas digitales, pues proporcionan un expediente que ayuda a los trabajadores a ser sujetos de crédito. “Cabify genera datos de la trayectoria de ingresos de los conductores. Es un servicio de transporte, pero abre otras oportunidades”, apunta.

El gran reto de la bancarización es que los esquemas siguen funcionando en función de garantías reales, “esto va contra este modelo de emprendedor digital”, consideró Gema Sacristán. El activo en la economía digital “no es la propiedad, sino el servicio”.