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El crecimiento a pesar de las crisis

Hablar del progreso a partir de economía en crisis, nos invita a descubrir nuestra resiliencia como sociedad de tal forma que nos reinventemos para dar lo mejor de nosotros ya sea como empresa, sociedad, o persona.

“El crecimiento y la comodidad no pueden coexistir” Virginia Rometty.             (Presidenta y CEO de la compañía IBM hasta marzo de 2020)

Estamos a la recta final del 2023 y la mente de algunos de los micros y pequeños empresarios, aun se ubica en los resultados financieros del segundo semestre del 2023, aunado con otras variables no solo económicas, sino políticas con todo lo que se avecina en términos de elecciones estatales y federales.

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Pero lo que realmente les quita el sueño, son los retos a los que se enfrentarán en el 2024.

Cabe resaltar que este año iniciamos con un considerable incremento al salario mínimo del 20 por ciento, así como variaciones en los costos de nómina de cuando menos el 1 por ciento principalmente por los cambios en las cuotas obrero patronales.

Aunado a los efectos inflacionarios y otras actualizaciones de precios (que incluye la canasta básica), independientemente que estamos atravesando una temporada donde el tipo de cambio es relativamente estable, derivado entre otras cosas de un incremento en las tasas de interés por Banxico, misma estrategia en las reservas federales de Estados Unidos, todo lo anterior denota un escenario con dificultades para navegar el cierre del año.

A pesar de todo, el panorama pinta poco favorable en términos meramente económicos los empresarios y emprendedores deben planear y ejecutar un plan debidamente instrumentado para hacer frente a todas las variables.

¡Confirmado! A partir del 1 de enero habrá incremento al salario mínimo de 20 por ciento

El panorama para el ecosistema emprendedor

El panorama puede cambiar aún más si la agregamos a la fórmula que algunas empresas enfrentan como la carencia de talento en en determinadas posiciones, sobre todo aquellas de las áreas tecnológicas y financieras, que, de acuerdo al último informe de OCDE, se espera que el arranque del 2024 estos sectores demandaran colaboradores calificados, mas aun con la consolidación de las empresas fintech y la consolidación al mercado de los neobancos aunado a los retos particulares que cada organización manifiesta.  

Desde el punto de vista del colaborador o inclusive emprendedor, la situación se complica dado que se deberá invertir un monto mayor al gasto corriente.

Y es muy probable que los próximos meses tengamos que ajustarnos el cinturón para hacer frente a un panorama relativamente incierto y que debemos adaptarnos conforme pasen los días, naturalmente bajo esta premisa es necesario cuidar nuestro empleo, contribuyendo productivamente a la empresa donde colaboramos.

Desde el punto de vista de finanzas personales, debemos cuidar mucho en que gastamos nuestro ingreso, evitando destinar los recursos en compras innecesarias y en la medida de los posible evitar el gasto hormiga.

En época donde se avecina una crisis, es importante vigilar los compromisos económicos y evitar endeudarse particularmente con los créditos al consumo.

Recordemos que la compensación que reciben los empleados a cambio de un esfuerzo laboral no se limita solo a la remuneración que se va a la bolsa de forma quincenal o mensual.

También incluye otros elementos como las prestaciones y beneficios que varían en cada caso, desde vales de despensa, seguros médicos, bonos, incentivos de corto plazo, planes de retención a largo plazo, inclusive el ambiente de trabajo o hasta tener un buen jefe se puede considerar como parte de la ecuación.

Aunque algunas empresas se vieron forzadas a modificar las prestaciones por cambios recientes en la miscelánea fiscal; otras, han sabido ajustar la compensación total para garantizarle al colaborador una remuneración equilibrada basada en la contribución de su trabajo.

Esto no es exclusivo de las empresas sino también de los propios colaboradores, quienes juegan un papel preponderante en el éxito de los programas de compensación integral.

Desde el punto de vista empleador o empresario, es relevante poner atención en lo estrictamente necesario, vigilando con lupa las inversiones, minimizando los gastos y erradicar los reprocesos (eliminar grasa, sin cortar músculo), enfocarse en la productividad rentable y por supuesto, sin descuidar al cliente.

En este tipo de situaciones y aunque suene contradictorio, la mejor inversión que puede hacer una organización, es en su gente. Al final de cuentas los colaboradores representan el producto o servicio y son la cara al cliente.

Ellos son el verdadero cambio hacia ecosistemas más eficientes y rentables, siendo la clave para reenfocar su estrategia en modelos colaborativos.

Algunas empresas ante la crisis se contraen y buscan a toda costa deshacerse de empleados (recortar la nómina, es lo más fácil) pero a la larga se puede volver más costoso por donde se le mire.

incMTY, la fábrica de emprendedores se alista para hacer frente a los desafíos de 2024

Minimizar riesgos

Tanto los colaboradores de las empresas, como los emprendedores o las empresas consolidadas deben estar comprometidos con sus respectivas responsabilidades para minimizar el impacto negativo.

Pero es evidente que en el camino más de uno “salta del barco”, por un lado los empresarios que pierden total confianza y se envuelven en su burbuja, haciéndose pequeños, recortando cualquier tipo de gasto, particularmente plazas (que más tarde, cuando se recuperen, volverán a contratar) porque algunos líderes empresariales, ven la nómina como un gasto y no como una inversión (inclusive contablemente, así se representa).

Por otro lado, están los emprendedores que abandonan su proyectos por miedo al fracaso y finalmente los empleados que al ver una situación apremiante o inmersos en una crisis, se paralizan disminuyendo su productividad o se proponen salir de la organización, a través de búsquedas frenéticas en múltiples plataformas de bolsas de trabajo (como si se tratara de una situación exclusiva de la empresa en la que se encuentra).

Sin embargo, no se trata de preocuparse si no de ocuparse. Una máxima anónima dice:

“En tiempos de crisis, sobre salen los verdaderos líderes”

Hablar del progreso a partir de economía en crisis, nos invita a descubrir nuestra resiliencia como sociedad (capacidad de los seres humanos para superar períodos de dolor emocional y situaciones adversas como el caso reciente del huracán Otis que arrasó Acapulco), de tal forma que nos reinventemos para dar lo mejor de nosotros ya sea como empresa, sociedad, o persona.

Y con ello enfocarnos en las cualidades y capacidades que nos ayuden a superar las piedras en el camino, en vez de entrar en pánico.

Finalmente, el mejor consejo es:

“Cuidemos nuestros ingresos y vigilemos con lupa los egresos” porque las crisis van y vienen, lo relevante es el “cómo” las afrontamos.