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¿Qué pasa con la innovación cuando un líder deja su empresa?

Para mantener el mismo ritmo de innovación después de que un fundador visionario ceda su lugar, permite que todo el personal aporte sus ideas.


Mit Sloan 30 Abr 2021
¿Qué pasa con la innovación cuando un líder deja su empresa?

Hal Gregersen

Cuando el fundador y CEO de una de las empresas más valiosas e innovadoras del mundo se va, lo más probable es que surjan dudas acerca del futuro de la compañía. Ahora que Jeff Bezos se alejó de las operaciones diarias de Amazon, las preocupaciones giran en torno a su indiscutible capacidad de innovación. Lo mismo pasó con Apple, tras el fallecimiento de Steve Jobs. ¿Pierden el horizonte estas grandes empresas sin el impulso y la creatividad de sus fundadores?

El miedo es legítimo, porque, según las investigaciones, las compañías dirigidas por sus fundadores sí tienden a ser más innovadoras. Un estudio al respecto, sobre las corporaciones del S&P 500, descubrió que aquellas que seguían bajo la dirigencia de su fundador generaban un 31% más patentes que las dirigidas por CEO profesionales. Luego de que el fundador cediese su puesto, muchas organizaciones perdían su capacidad de innovación y se transformaban en burocracias rígidas.

¿Por qué las empresas se mantienen flexibles cuando su fundador sigue a cargo, aun si ocurren importantes cambios internos? Mi investigación con Jeff Dyer, sobre las corporaciones más innovadoras del mundo, sugiere que se debe a que los fundadores tienen una licencia única para innovar.

Cuando deciden defender una idea extraordinaria, no importa cuánto la ataquen o critiquen, logran llevarla a cabo. El fundador y CEO de Salesforce, Marc Benioff, llama a este tipo de fundador “capital de innovación” principal. En un libro homónimo, mis colegas Jeff Dyer, Nathan Furr y Curtis Lefrandt ampliaron ese concepto para definir el conjunto de capacidades individuales que permiten a ciertas personas, más que a otras, ganar recursos para innovar.

Existe otra razón, aun a décadas del arranque de una empresa, por la que un fundador tiene más capital de innovación que sus compañeros: por el solo hecho de haberla fundado, sus opiniones se aceptan con el peso de su autoridad. ¿Quién más podría comprender a fondo la razón de ser de una organización y los nuevos retos que se enfrentan?

En contraste, cuando varias personas compiten para ganar el título de “guardián” de  la llama empresarial, cada idea puede y será cuestionada: “Steve no hubiera hecho algo así”. No logran captar los corazones y las mentes de sus compañeros como para llevar a cabo una compleja hazaña de innovación. Nadie puede defender una causa que “Steve jamás persiguió” sin quedar expuesto a las acusaciones y sanciones de los demás.

Los fundadores amasan un inmenso capital de innovación también por otras razones. La gente aprecia cuánto han puesto en juego: la empresa es su bebé, su reputación personal está ligada a la reputación de la marca y su legado depende del éxito de esta. Por lo tanto, las personas dentro y fuera saben de cierto que cuando un fundador se compromete con una idea novedosa, sus esfuerzos serán incesantes.

Entonces, tenemos razones válidas para temer la partida de un fundador innovador, incluso cuando el sucesor tiene tanta experiencia como Andy Jassy. La buena noticia para Amazon, sus clientes y sus inversores es que Jeff Bezos ha sido muy consciente de este desafío y está decidido a vencer esta maldición.

Desde un principio, Bezos reconoció que las empresas caen cuando dejan de innovar y diagnosticó el problema como una aversión malsana al riesgo. Por ello, ha procurado poner en marcha procesos y establecer normas culturales para contrarrestar la tendencia sistémica a negarse a las nuevas ideas y ceñirse a guiones fijos. La pregunta catalizadora de Bezos siempre ha sido: “¿Cómo podemos convertir el no en un sí institucional?”

Algunas prácticas de Amazon para gestionar la innovación han ganado fama, como su proceso de “trabajo invertido “, mediante el cual los aspirantes a innovadores presentan sus ideas a la dirección en un formato estándar. Creando un proceso simple y genérico, al que pueden acceder todos los empleados, Amazon hace posible que cualquier persona, independientemente de su rango o posición, proponga una idea.

Otros preceptos de Bezos fomentan una actitud saludable hacia el riesgo; por ejemplo, quiere que todos los gerentes distingan entre las decisiones que son “puertas de un sólo sentido”, es decir, que no hay vuelta atrás una vez se han tomado; y las decisiones que son “puertas de dos sentidos”, las cuales son mucho más comunes de lo que se piensa y permiten tomar riesgos experimentales sin grandes pérdidas.

El común denominador de estos procedimientos es que todos responden a las mismas preguntas fundamentales: “¿Cómo asegurar que el capital de innovación empresarial no se concentre en el fundador?” y “¿cómo podemos hacer que la mayor cantidad de gente posible tenga licencia para innovar?” Personalmente asumo, sabiendo cuánto le gusta reír a Bezos, que anunció su partida a inicios de este año, el Día de la Marmota, como una broma. Al igual que la famosa película homónima de Bill Murray, el magnate ha tratado de crear un ambiente en el que sus compañeros se despierten cada mañana y descubran que sigue siendo el día uno.

En algún momento, todo CEO visionario debe ceder su lugar a una próxima generación de líderes, pero pocos ascienden sin rivales. Muchos fundadores, preocupados por el futuro de sus empresas y sus legados, están empezando a reconocer el reto en el que Bezos ha trabajado desde hace décadas.

Más que retórica sobre innovación continua, se necesita una atención disciplinada al proceso, la estructura y la cultura para superarlo. Las empresas tendrán que encontrar sus propias formas de distribuir el capital de innovación y dar a muchas más personas permiso para innovar. O si no, terminarán siendo otra empresa del montón.

SEMBLANZA

Hal Gregersen es profesor titular de liderazgo e innovación en la Escuela de Negocios Sloan del MIT, es experto en gestión clasificado a nivel mundial según Thinkers50, autor de Questions Are the Answer: A Breakthrough Approach to Your Most Vexing Problems at Work and in Life (Harper Business, 2018) y coautor de The Innovator’s DNA: Mastering the Five Skills of Disruptive Innovators (Harvard Business Review Press, 2019).

Artículo traducido por Elvira Rosales, a partir de: https://sloanreview.mit.edu/article/when-a-leader-like-bezos-steps-down-can-innovation-keep-up/

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